“Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por los sufrimientos de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación” — Bertrand Russell

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15/2/16

La teoría general de la relatividad y las ondas gravitacionales

El presente artículo es la respuesta a una pregunta formulada en Espai Marx [*] 

Manuel Martínez Llaneza   |   El símil más sencillo que se me ocurre (símil, no explicación) es el de un barco moviéndose en el agua (serían más propios un submarino o un avión que están inmersos en su medio, pero empiezo por el barco que es más gráfico). El barco cambia el estado del mar desplazando el agua del espacio que él va ocupando. Esa agua, que se sube por los costados en la proa y las amuras, cae a su vez y va formando olas que se alejan del barco a una velocidad propia dependiente de las características físicas del aire y el agua, y la gravedad. Las olas permiten recolocar el agua desplazada, pero además transmiten la información de que ha sido desplazada por un barco, por lo que, si vemos olas podemos deducir que hay un barco en movimiento en la dirección de la que vienen.

15/11/15

Cien años de la teoría de la relatividad de Albert Einstein

Albert Einstein ✆ Isabelle Dillard
Sergio Torres Arzayús   |   Uno de los brotes de creatividad científica más intensos que se ha registrado en la historia de la ciencia ocurrió hace 100 años. En noviembre de 1915, Albert Einstein, un joven alemán, de 36 años, formuló una teoría que cambió la manera como el Homo sapiens sapiens concibe el universo: la teoría de la relatividad general. Se trata de una teoría abstracta que, a pesar de su fama de ser remota de lo cotidiano, ha generado aplicaciones prácticas, como la tecnología de GPS (sistema de posicionamiento global) con la cual se estiman mejoras en la eficiencia del tráfico aéreo que representarán ahorros de miles de millones de dólares. A Einstein le frustraba cuando los periodistas le pedían que resumiera su teoría en un minuto. ¿Cómo podía diluir su trabajo de 10 años en unos pocos minutos? Un científico arrogante le diría al periodista que no le hiciera perder tiempo. Pero así no era Einstein, todo lo contrario, él era accesible y para nada pretencioso. En uno de esos encuentros con la prensa, Einstein respondió a la pregunta qué es la relatividad con una escueta frase: “Es una teoría del espacio y del tiempo que conduce a una teoría de la gravedad”. En todo momento tenemos contacto con el espacio y con el tiempo: el espacio que ocupamos y en el que nos movemos, el tiempo que transcurre entre los eventos que suceden en la jornada.

La teoría de la relatividad, un siglo después de su descubrimiento

Einstein a Chaplin: Lo que más admiro en vuestro arte es su universalidad. No dices ni una palabra y, sin embargo, todo el mundo te entiende.
Chaplin a Einstein: Es cierto. Pero tu gloria es mayor aún: el mundo entero te admira, mientras que nadie te entiende. 

Hubert Krivine   |   La relatividad especial tiene ahora 110 años y la de la relatividad general, un siglo; también este diálogo atribuido a Einstein y Chaplin ha envejecido un poco: hoy la teoría de la relatividad (especial) se enseña a todos los estudiantes de ciencia, lo que llega a abarcar a algunos miles de millones de personas en el mundo.

A semejanza de la mecánica cuántica, la relatividad ha sido concebida con el objetivo de explicar algunas paradojas teóricas o experimentales a las que estaba confrontada la ciencia “clásica”. No para fabricar laser o bombas. Resulta llamativo observar que la respuesta a estas preocupaciones, que no implicaban más que a una pequeña franja de físicos, en menos de cincuenta años, iba a afectar a toda la humanidad. Miles de millones de personas se sirven –es verdad que sin ser conscientes de ello- de la teoría de la relatividad general: los utilizadores de GPS en su teléfono móvil.